Por qué rechazan una foto de pasaporte
Los rechazos molestan porque el motivo es invisible en la pantalla del móvil. Una foto que parece correcta en miniatura falla por unos milímetros o por un desenfoque que solo aparece a tamaño de impresión. Esto es lo que se revisa de verdad, más o menos en el orden en que se estropea.
Cabeza demasiado grande o demasiado pequeña
Es el motivo más frecuente con diferencia. La cabeza debe entrar en el intervalo barbilla–coronilla del país: 32 a 36 mm en la mayoría de normas de 35 × 45 mm, 29 a 34 mm en el Reino Unido, 31 a 36 mm en Canadá. Recortando a ojo casi siempre sale demasiado grande, porque un retrato queda mejor cerrado y una foto de pasaporte no es un retrato. El fallo hermano es la colocación vertical: Estados Unidos e India sitúan la cara con la línea de los ojos desde el borde inferior, y China y Rusia exigen espacio libre sobre la cabeza, al menos 7 mm y unos 5 mm respectivamente.
Expresión, ojos y ángulo
Boca cerrada, expresión neutra, ojos abiertos y bien visibles, cabeza recta y de frente. Una sonrisa con dientes falla; entrecerrar los ojos también. ID Photo mide la apertura de los ojos y la separación entre los labios y avisa antes de imprimir, alerta cuando la cabeza está inclinada más de unos 12 grados y descarta una cara girada lo bastante como para que un lado quede escorzado. Una inclinación que no se ve en el móvil resulta evidente cuando el encuadre se cierra sobre la cara.
Nitidez, exposición y resolución
En la resolución de impresión es donde las fotos de móvil fallan sin avisar. Recortar a la cabeza tira la mayoría de los píxeles, y si lo que queda se imprime por debajo de 300 ppp el resultado sale blando en papel aunque en pantalla se viera nítido. ID Photo muestra los ppp efectivos de tu recorte y avisa por debajo de 300. Además mide el desenfoque directamente, señala un encuadre demasiado oscuro o demasiado claro y avisa cuando las luces están quemadas: una frente reventada ya no tiene detalle que imprimir.
Fondo y otras personas en el encuadre
El fondo debe ser un tono uniforme del color que pida el país, sin sombras, sin dibujos y sin objetos. La aplicación mide la variación y avisa si es irregular. También cuenta caras: una segunda persona en el encuadre, aunque salga desenfocada en una puerta al fondo, es un problema inmediato. Y si la coronilla queda cortada por el borde de la foto original no hay nada que recuperar: tiene que verse para que la altura de la cabeza sea una medida y no una estimación.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el motivo más común de rechazo?
Que la cabeza quede fuera del intervalo permitido. Es una medida en milímetros que no se puede juzgar a ojo, y recortar al gusto casi siempre la deja demasiado grande.
¿Se puede sonreír?
No con la boca abierta ni con los dientes a la vista. Se pide expresión neutra con la boca cerrada; una sonrisa muy leve con los labios juntos suele pasar.
Mi foto se ve nítida, ¿por qué la rechazaron por borrosa?
Porque se juzga a tamaño de impresión. Recortar una foto de móvil al tamaño de la cabeza puede dejar la copia por debajo de 300 ppp, y la blandura invisible en pantalla se nota en papel.
¿Las gafas provocan rechazo?
Pueden. Los reflejos, las monturas que cruzan los ojos y los cristales tintados fallan, y algunos organismos —Corea entre ellos— piden la foto sin gafas. Quitárselas elimina el riesgo.
¿Una sombra en el fondo es realmente un problema?
Sí, y es uno de los rechazos más habituales. Separarse un metro o más de la pared suele eliminarla.
¿Cuánto tiempo vale una foto?
La mayoría de organismos piden una tomada en los últimos seis meses y exigen una nueva si tu aspecto ha cambiado de forma apreciable. Reutilizar una foto antigua es un rechazo frecuente y evitable.
Mide la foto antes de que la mida la ventanilla. ID Photo abre tu foto en el navegador, mide la altura de la cabeza y la línea de los ojos según la norma oficial del país que elijas y prepara una hoja de impresión. La imagen se procesa en tu dispositivo.
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